Si te identificas con la crianza con apego, seguro ya leíste que portear "crea apego". Lo dicen cuentas de mamás, marcas de portabebés y los grupos de WhatsApp.
Y si no porteas, o no te salió, esa frase pesa: suena a que le estás quitando algo a tu bebé.
Antes de creerla o de sentirte mal, mira qué hay detrás. Hay estudios, pero dicen menos de lo que se repite.
Dos estudios encontraron más apego seguro
En 1990, un equipo de pediatría sorteó a mamás de bajos ingresos con recién nacidos: a unas les dieron un portabebé de tela y a otras una sillita. A los 3 meses y medio, las del portabebé respondían más a los sonidos de su bebé. Al año, más bebés tenían apego seguro.
Un ensayo de 2020 hizo algo parecido con mamás adolescentes: una hora diaria de porteo durante tres meses, contra leerle al bebé. A los 7 meses, el grupo del portabebé tuvo más bebés con apego seguro.
Por qué eso no alcanza
Son estudios chicos, de 49 y 33 parejas de mamá y bebé, y los dos con mamás de bajos ingresos o adolescentes. Los autores del primero limitan su resultado a ese grupo.
Cuando se probó con papás primerizos, portabebé contra sillita, a los 8 meses no hubo ninguna diferencia en qué tan atentos eran con su bebé.
Una revisión de 29 estudios sobre el porteo concluyó que puede tener beneficios, pero que la evidencia todavía no alcanza para recomendarlo como práctica.
O sea, no se puede decir que portear produce apego. Y nadie demostró que no portear lo dañe.
Qué necesita tu bebé
La Asociación Española de Pediatría lo dice sin vueltas: "los bebés no se acostumbran a los brazos, ¡los necesitan!".
Necesita contacto. Puede ser en tus brazos, en el sofá o en una tela. El portabebé es una forma de dárselo, no la única.
Qué te da el portabebé
Con tu bebé cerca es más fácil responderle. Eso midió el primer estudio a los 3 meses y medio.
También te deja caminar con él, y caminar es justo lo que más lo calma. Lo contamos en Por qué tu bebé se calma cuando lo cargas en la kangurera.
Y te deja las manos libres para seguir con tu día sin soltarlo.